He dedicado algunos años de mi vida a la enseñanza. Cursos, Talleres y Conferencias para Estudiantes de primaria, Secundaria, Prepa y Universitarios, Maestros de kinder, Profesionistas y Gente de la Comunidad general. Sin duda un apostolado que gusto de compartir con cualquiera que desee aprender todo lo que la vida me ha enseñado a través de grandes Maestros. Mi primera clase la impartí cuando tenía tan solo10 años de edad. En ese entonces vivia en un paradisiaco pueblo del Sureste de México llamado Catemaco. Fué la época en que iniciaban las campañas de alfabetización en el País y a travéz de la TV invitaron a todos los que quisiéran ayudar a combatir el analfabetizmo.
Yo acepté la invitación, aunque el gobierno nunca se enteró. Un día simplemente coloqué en el tejabán de mi casa un pizarrón, gíses, lápices, cuadernos, sillas e invité a venir en las tardes a un grupo de adultos y ancianos del barrio, quienes me diéron la oportunidad de enseñarles a leer y escribir. Claro que no lo hice por obtener medallas ni aplausos, pero en ese entonces era tan solo una niña y no sabía que podía tener al menos un reconocimiento para mi archivo personal. Cuando se és niño se ignoran tantas cosas ..
Eso es algo de lo mucho y bueno de la Cultura Estadounidense, el reconocer los logros de su gente por más pequeños que parezcan. Parte de lo mucho que los Mexico-Hispano-Latinos tenemos que aprender, a valorar nuestras capacidades, porque quizá no tuvimos quién nos enseñara a valorar nuestros esfuerzos.
Hace algunos años, cuando la prestigiada Maestra de Bellas Artes que nos impartía Desarrollo Didáctico preguntó a la clase: “Y ustedes por que son Maestros?” … mis compañeros se apresuraron a escribir todo un ensayo al respecto, mientras que yo ni siquiera me detuve a pensar y simplemente respondí …. “Porque me gusta”